Bases de la tecnología educativa
El
desarrollo de la Tecnología Educativa.
Dr. Pere Marqués
Evolución
de la Tecnología Educativa.
Si
bien en sus inicios existió una voluntad científico-positivista, un sentido
artefactual y una clara dependencia de la Psicología del Aprendizaje, los
cambios de paradigma en algunas disciplinas le permitieron evolucionar y
encontrar nuevos enfoques bajo una perspectiva cognitiva mediacional y crítica.
Podemos
destacar: la evolución de su conceptualización desde un enfoque instrumentalista,
pasando por un enfoque sistémico de la enseñanza centrado en la solución de
problemas, hasta un enfoque más centrado en el análisis y diseño de medios y
recursos de enseñanza que no sólo habla de aplicación, sino también de
reflexión y construcción del conocimiento; el paso de un preguntarse por el
modo de uso de los aparatos a un preguntarse por los procesos educativos que se
desarrollan; de considerar técnicas aplicables a cualquier situación y grupo a
atender las diferencias individuales y asumir la importancia del contexto; y la
evolución desde una fundamentación psicológica conductista hacia una
perspectiva cognitivista.
Enfoques
centrados en los medios instructivos:
En el
segundo cuarto del siglo XX la Tecnología Educativa se centró en materiales,
aparatos y medios de instrucción, bajo una visión instrumentalista que
consideraba los medios generadores de aprendizajes. Se distinguían hardware,
software y metodologías de uso.
MUNROE
(1941) destacaba cine, periódicos, imágenes, láminas, mapas y gráficos.
En los
años 60, con los mass media, se incorporaron teorías de comunicación (Weaver y
Shanon), la clasificación de Dale (1964) y la escala de Moles (1975).
Más
tarde, a partir de la década de los años 70 el desarrollo de la informática
consolida la utilización de los ordenadores con fines educativos, concretada
inicialmente en aplicaciones como los programas EAO (programas informáticos
basados en el modelo asociacionista de aprendizaje que recuperan conceptos de
la enseñanza programada y de las máquinas de enseñar) y posteriormente con
materiales diseñados bajo enfoques educativos de tipo constructivista. Actualmente,
la difusión masiva de las nuevas Tecnologías de la Información y la
Comunicación (informática, multimedia, telemática) en todos los ámbitos y
estratos sociales ha multiplicado su presencia en los centros educativos.
La
enseñanza programada. Enfoque conductista y neoconductista.
Aunque
Thorndike estableció principios y Pressey desarrolló máquinas de enseñar en los
años 30, para muchos la Tecnología Educativa nace en los 50 con Skinner y la
enseñanza programada lineal, basada en el condicionamiento operante. La
Psicología y la Tecnología Educativa vuelven a acercarse.
Bloom
edita la taxonomía de objetivos pedagógicos y la Commission on Instructional
Technology (1970) formula una definición centrada en la totalidad de los
procesos de enseñanza y aprendizaje.
El
conductismo y la enseñanza programada recibieron críticas por no explicar
aprendizajes complejos, aunque mostraron eficacia en sujetos con deficiencias
psíquicas, países con problemas de profesorado y educación a distancia.
La
tecnología de la instrucción y el enfoque sistémico.
Con la
influencia de la Teoría General de Sistemas y las Teorías de la Comunicación,
en los años 70 surge un “enfoque tecnológico del curriculum”, centrado en el
análisis y organización de los elementos del acto instruccional.
CABERO
(1991) plantea que implica abandonar la simple introducción de medios y adoptar
un planteamiento flexible basado en objetivos, elementos e interacciones.
Este
enfoque se basa en la psicología del aprendizaje asociacionista, el
procesamiento de la información y la pedagogía por objetivos de Tyler (1973),
con raíces en la gestión científica de Taylor.
Busca
diseñar procedimientos racionales para una intervención educativa eficaz,
considerando la enseñanza como un proceso tecnológico. Se caracteriza por la
descripción del acto didáctico en interacciones analizables, el diseño de
sistemas de instrucción y programas de formación docente basados en destrezas,
utilizando metodologías como la microenseñanza.
La habilidad radica en diseñar situaciones instruccionales para alcanzar objetivos, analizando y evaluando decisiones en su contexto.
En la
década de los 80, la influencia de la Teoría Crítica da lugar a la “Tecnología
Educativa Crítica”, que cuestiona valores sociales dominantes y el papel de los
medios y materiales de enseñanza.
Desde
el enfoque crítico-reflexivo, los medios son “instrumentos de pensamiento y
cultura”, adquieren significado en el análisis y la reflexión crítica, y deben
atender diferencias culturales, sociales y psicológicas, favoreciendo la “liberación,
democratización y emancipación”.
Basil
Berstein (1993) destaca el lenguaje y sus códigos como factores de poder. Otros
autores (Giroux, Apple, Carr y Kemmis) incorporan la discriminación escolar y
el papel de los libros al análisis crítico.
Las
corrientes postmodernistas (Yeaman, Koetting, Nichols, 1994) critican la visión
positivista, resaltan la “creatividad”, los “contextos culturales” y múltiples
soluciones a los problemas instructivos. Defienden que los aprendices elaboren
sus propios mensajes y proponen un nuevo modelo educativo, “el colegio
invisible”, conectado con la cultura y valores democráticos.
Esta corriente ha sido criticada por su “falta de concreción en la intervención” y propuestas poco realistas.
Bases
de la Tecnología Educativa
La
Tecnología Educativa, como los demás campos de conocimiento, recibe
aportaciones de diversas ciencias y disciplinas en las que busca cualquier
apoyo que contribuya a lograr sus fines. Según CABERO, en la Tecnología
Educativa "se insertan diversas corrientes científicas que van desde la
física y la ingeniería hasta la psicología y la pedagogía, sin olvidarnos de la
teoría de la comunicación" (1999:17). Tiene pues unas bases múltiples y
diversificadas.
Considerando
que la base epistemológica de referencia está aportada por la Didáctica, en
cuanto teoría de la enseñanza, y por las diferentes corrientes del Currículum,
y teniendo en cuenta la trilogía de fuentes que enuncia CHADWICK (1987) y las
aportaciones de diversos autores de este campo, las disciplinas que más
directamente han apoyado las propuestas tecnológicas aplicadas a la educación y
que con sus avances conceptuales han hecho evolucionar la Tecnología Educativa
son:
·
La Didáctica y las demás Ciencias Pedagógicas.
·
La Teoría de la Comunicación.
·
La Teoría General de Sistemas y la Cibernética.
· Psicología del Aprendizaje.
La Teoría de la Comunicación
A
partir de la superación de la crisis económica mundial de 1929, el desarrollo
técnico de los medios de comunicación generó mucho interés por conocer sus
efectos sobre unos usuarios heterogéneos. Así a mediados de siglo Weaver y
Shanon formularon su Teoría de la comunicación, apoyada en una sólida base
matemática, que buscaba sobre todo una transmisión eficaz de los mensajes, a
partir del análisis y control de los diferentes tipos de señales que van desde
el emisor al receptor.
Posteriormente se han incorporado otros enfoques que han proporcionado una visión multidisciplinar, como las aportaciones realizadas desde la sociología (Schramm), la lingüística (Jakobson), la psicología de la comunicación (Maletzke). En nuestro ámbito lingüístico diversos autores como Colom (1979), GIMENO (1981) y Rodríguez Diéguez (1985) han enriquecido estos modelos iniciales, en los que ahora se destaca su necesario carácter bidireccional, y los han utilizado para explicar múltiples aspectos educativos.
La
Teoría General de Sistemas y la Cibernética.
La
Teoría de General de Sistemas (TGS) formulada oralmente en los años 30 y
ampliamente difundida en los años setenta (Ludwig von Bertalanffy, 1976),
aporta una concepción aplicable al proceso educativo para facilitar el análisis
control de las variables fundamentales que inciden en el mismo y para describir
la totalidad (gestalt) del proceso de programación-enseñanza-aprendizaje,
considerado como un sistema de toma de decisiones y puesta en práctica de las
mismas.
Los
elementos a considerar por el tecnólogo al diseñar intervenciones
instruccionales eficaces serán: objetivos y contenidos, recursos materiales,
metodología, profesorado, alumnado y demás elementos del contexto. La
influencia de la Teoría General de Sistemas puede constatarse en algunas de las
definiciones de Tecnología Educativa y en el uso dentro del ámbito educativo de
conceptos como: sistema, estructura, modelo, algoritmo.
Por otra parte la Cibernética, ciencia del control y de la comunicación, bautizada con este nombre por N. Wiener (1971) a mediados de siglo para referirse al campo de conocimiento que estudia analogías entre los procesos autorreguladores de los organismos vivos, el funcionamiento de determinados dispositivos técnicos y ciertas formas de desarrollo de sistemas sociales, también ejerció su influencia en el campo de la Tecnología Educativa. Así, la influencia de los modelos cibernéticos condujo a considerar un nuevo elemento en el modelo comunicativo matemático de Weaver y Shanon: la realimentación o "feed-back".
La psicología
del aprendizaje.
Además
de las aportaciones de la teoría de la Gestalt sobre la percepción, las
principales corrientes de la Psicología del Aprendizaje que han influido en la
Tecnología Educativa han sido:
La
corriente conductista. A pesar de que ya en 1899 John Dewey
expuso la necesidad de una ciencia puente entre teoría psicológica y sus
aplicaciones instruccionales, es Skinner quien a partir de la publicación en
1954 de su obra "La ciencia del aprendizaje y el arte de la
enseñanza" formula propuestas de base conductista (partiendo de la teoría
conductista formulada por Wundt) aplicables a situaciones de aprendizaje:
"el análisis experimental del comportamiento ha producido, si no un arte,
por lo menos una tecnología de la enseñanza por la que es posible deducir
programas, planes y métodos de enseñanza" (Skinner, 1979:73).
La
corriente cognitiva.
El año
1956 se considera el año en el que nace la Psicología Cognitiva, con la
publicación por G. Miller del artículo "The Magical number seven, plus o minus
two: some limits on our capacity for processing information", donde
formulaba la hipótesis de la capacidad humana para canalizar unidades de
información estaba limitada a 7 ítems más menos 2. Esto supone un punto de
inflexión en el enfoque psicológico del asociacionismo dominante hasta entonces
(a pesar de que hoy en día aún están vigentes algunos de sus principios).
Procesamiento
de la información.
En
este marco, el enfoque del procesamiento de la información se constituye en la
corriente dominante de la psicología cognitiva, representando más una evolución
del modelo conductista que una ruptura con esta corriente psicológica.
El
procesamiento de la información parte de premisas como que operaciones como
codificar, almacenar, comparar o localizar información están en la base de la
inteligencia humana y estudia los procesos de aprendizaje como un proceso de
determinadas informaciones por parte de los estudiantes.
En Tecnología Educativa este enfoque se puede encontrar en las investigaciones sobre medios realizadas por SALOMON, que analiza cómo algunas características intrínsecas de los medios inciden en los procesos de aprendizaje.
El
constructivismo.
Supone
una alternativG Ba epistemológica a la psicología objetivista americana del
aprendizaje (psicología conductista y teoría cognitiva fundamentalmente). Desde
esta nueva perspectiva, el conocimiento de la realidad por parte de quien
aprende se obtiene a través de un proceso mental intransferible que va
construyendo una manera de interpretar la realidad apoyándose en sus propias
experiencias, estructuras de conocimiento y opiniones. (constructivismo del
conocimiento)
Contempla
al sujeto como participante activo en la construcción de su realidad. Más que
centrarse en los estímulos y respuestas se centra en las transformaciones
internas realizadas por el sujeto en sus estructuras cognitivas, y el
aprendizaje no se concibe como una modificación de conducta sino como la
modificación de una estructura cognitiva por medio de la experiencia.
La
concepción constructivista precisa de un ámbito real que propicie los procesos
experienciales de desarrollo personal. La principal aportación de esta
perspectiva ha sido destacar la importancia de los entornos de aprendizaje en
los diseños instruccionales.
La
Teoría sociocultural.
Iniciada
por Vygotski y continuada por Leontiev y Luria, coincide en el tiempo con la
Revolución rusa de 1917. Concibe la psicología desde la perspectiva de la
cultura, propugna el origen social de los procesos mentales humanos y el papel
del lenguaje y de la cultura como mediadores en la construcción y la
interpretación de los significados.
El
enfoque sociocultural pone énfasis en las interacciones sociales, pero
considera que tales interacciones siempre ocurren en marcos institucionales
definidos: familia, escuela, trabajo... La cultura no actúa en vació sino a
través de estos escenarios socioculturales. Para Vigotski las fuentes de
mediación resultan muy variadas: pueden ser una herramienta material, un
sistema de símbolos o la conducta de otro ser humano (una forma habitual de
mediación viene dada por la interacción con otra persona).
Considera
que la construcción social de la realidad se basa en la cognición y en la
acción práctica que tiene lugar en la vida cotidiana. Destaca la importancia de
los ambientes y de la expresión hablada y reconoce la importancia de las
situaciones informales de enseñanza.

